jueves, 9 de julio de 2015

ME GUSTA EL FÚTBOL, ERGO ME GUSTA CÓMO JUEGA MESSI

A la mayoría de los hinchas no les gusta el fútbol, les gusta que su equipo gane. La prueba está en que el hincha considera que entre una pelota que pega en el palo y sale y una pelota que pega en el palo y entra no hay una distancia de milímetros, sino un abismo semejante al que existe entre Mahatma Gandhi y el Petiso Orejudo, o entre Mozart y Ricardo Arjona. En los programas deportivos casi no se habla de fútbol: se hace análisis del discurso de Bielsa, de la picardía de Ramón Díaz, de la composición química del “gas pimienta”, de si tal o cual jugador “siente la camiseta” o “tiene huevos”, de cuántos millones gana determinada estrella, de si esa estrella está inflada por la maquinaria publicitaria o no lo está, de si la novia de tal jugador salió con otro jugador o si es cornuda… Otra variante es hablar de fútbol como si se tratara de ajedrez mezclado con física cuántica. ¿A qué persona auténticamente aficionada al cine le interesa, en tanto cinéfilo o cinéfila, qué temperatura hacía en la butaca del cine o cuál era la presión atmosférica medida en hectopascales el día en que vio un film que le produjo un trastorno estético/emocional? Hay periodistas deportivos que parecen astrónomos que jamás han mirado las estrellas. Sostengo que decir que te gusta el fútbol y al mismo tiempo decir que no te gusta cómo juega Messi son opuestos contrarios, no contradictorios: como pretender adelgazar comiendo medio quilo de manteca. Se trata de un jugador que lleva la pelota pegada al botín a alta velocidad, con un panorama único de dónde están sus compañeros y dónde están los rivales, y que cada vez que agarra la pelota a uno le da la sensación de que algo distinto va a pasar. Messi es el mejor en lo suyo, que es el fútbol. A mí me gusta leer y escribir, pero no estoy entre los mejores escritores del mundo: voy a escribir un ensayo titulado “Marcel Proust pecho frío”, y le voy a dar al puto de Proust para que tenga y para que guarde.

2 comentarios:

  1. De pibe jugaba mucho al balonpié, ahora ni lo miro, porque me gusta mas jugarlo que mirarlo.
    Aparte desde que me contrataron como crítico de cine porno....mi di cuenta que la cosa tiene siempre los mismos resultados.

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    1. No está nada mal esa política de jugar más que mirar. Yo tengo que retomar. Tengo un amigo que siempre me critica que no me ponga las pilas y vaya a jugar: me dice que tengo que dejar de teorizar y ponerme los cortos para jugar los domingos. Sé que tiene razón. Tal vez en las vacaciones de invierno me pongo las pilas.

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