domingo, 30 de noviembre de 2014

SOBRE LA BELLEZA

Para matizar, complejizar, enriquecer un poco el posteo anterior, me parecía interesante transcribir algunos fragmentos de Ética de urgencia, del filósofo español Fernando Savater:

La belleza es un don, evidentemente, y es un don que todos podemos admirar porque las personas, los objetos y los paisajes hermosos embellecen el mundo, y tienen algo de ideal, de inalcanzable. Por eso un gran poeta francés decía: "La belleza es lo que nos desespera".

Pero es verdad que, de un tiempo a esta parte, la belleza se ha convertido en una especie de obligación. Y, además, se trata de una belleza dictada por un canon determinado, de manera que ya no es algo que enriquezca el mundo, sino que lo empobrece. Se crean presiones para alcanzarlo que provocan situaciones como la anorexia, y la exclusión de grupos de edad o de personas con determinado aspecto; individuos talentosos o con méritos en otros órdenes pueden pasarse la vida sufriendo porque su cara y su cuerpo no se adaptan al canon. Lo monstruoso no es lo que se queda fuera de la categoría de belleza, sino la idea misma de belleza como una imposición externa y que puede convertirse en una tortura.

El miedo a envejecer y a perder la salud y la belleza no es nuevo, se ha dado siempre, hay cientos de relatos y novelas sobre ese asunto. Lo que sí parece un fenómeno nuevo es que en nuestra época no existe un modelo positivo para las personas mayores. Los viejos tenemos que fingir que somos jóvenes porque el que no es joven está enfermo en nuestra sociedad. La juventud, por razones sociológicas, de consumo, etcétera, se ha convertido en la totalidad de la vida; si no quieres ser excluido, debes fingir que eres joven hasta la tumba.

Una actitud así tiene sus peligros. No es sólo que todos vayamos a ser viejos, si tenemos la suerte de vivir lo suficiente, sino que como decía Voltaire: "Quien no tiene las virtudes de su edad, tendrá que cargar sólo con sus defectos". Todas las épocas, la juventud, la madurez, la vejez, tienen algún tipo de virtud que sólo se da en ese momento. Si no disfrutamos de ellas, entonces sólo arrastraremos los defectos comunes al resto de las edades.

Tenía ganas de compartir estas sencillas aunque profundas intuiciones del amigo Fernando.

¡Sean felices!

3 comentarios:

  1. Si es oprobioso ser fea/o, cuando la belleza se utiliza como rango de poder, es morboso.
    Y ahí la cagan tanto quien provoca como quien reacciona al uso de la belleza.
    El tema da para mas pero mi teclado está kaput.

    Saludos

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  2. Como partidario de la libertad, siempre me molestan todo tipo de imposiciones. La obligación de responder a un estereotipo de belleza, la obligación de ser jóvenes, etc. Nuevamente repito lo mismo: las virtudes son como el agua, que si es pura mata pero bien mezclada es vital. ¿Se entiende el punto?
    Abrazo de gol!

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  3. La frase "partidario de la libertad" puede sonar mal, pero creo que se entiende. Lo digo porque un George Bush suscribiría la frase, lo cual me produce un escalofrío, je.

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